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  • Salomé Ramírez Vargas

En el limbo la economía de Toa Baja

julio 27, 2018

Un notable aumento en el cierre de negocios del municipio de Toa Baja ha causado en el gobierno municipal urgencia para crear un plan de contingencia que asegure la estadía de los comerciantes en el pueblo. La zona comercial principal ya cuenta con el servicio de agua y electricidad. Según datos oficiales del Departamento de Planificación, la mayoría de los negocios en la zona comercial del pueblo, ya están abiertos. Sin embargo, la preocupación se mantiene en los locales ubicados en zonas rurales, y que siguen cerrados por el alto costo en la operatividad a base de plantas eléctricas y la compra de suministros.


El representante del distrito 10 perteneciente a Toa Baja, Pedro “Pellé” Santiago Guzmán, aseguró que la falta de suplido eléctrico produjo una gran dificultad en la producción normal de la mercancía que los negocios suelen ofrecen, y consecuentemente un alza en los costos de artículos. Santiago Guzmán enfatizó en la preocupación del gobierno municipal por el efecto que tiene el cierre de los locales comerciales en el movimiento económico del pueblo, tanto a nivel de producción de suministros, como de creación de empleo.


 “La economía de por si antes de María estaba maltrecha, y el evento atmosférico agravó esa situación provocando que muchos negocios tuvieran que hacer inversiones para reestablecer parcialmente servicios de agua y de electricidad, adquiriendo equipos temporeros para poderle suministrar a su clientela y llevar a cabo la mano de obra en los distintos negocios, y en las industrias de Toa Baja”, dijo Santiago Guzmán.


Asimismo, el aumento en los costos ha provocado que los comercios que sí se encuentran operando lo hagan de manera limitada. Los horarios de atención al público se han visto trastocados, y como consecuencia de esto los negocios han perdido ventas y han dejado de utilizar la totalidad de su fuerza laboral, lo que trajo consigo el aumento exponencial de desempleados habitando el municipio.


Acorde con Santiago Guzmán, las ayudas económicas por desempleo han llegado a las personas, aunque explicó que la lentitud en la respuesta se debe a la congestión del sistema por el alto flujo de afectados. Según el representante estas personas “se convierten, al tenerlos que cesantear temporeramente, en una carga económica del gobierno”.


Como consecuencia de esto, Santiago Guzmán acepta que los $4 millones invertidos por el municipio en compras de suministros, horas extra y mantenimiento, afectan el presupuesto que se tenía establecido. A esto, se suma la exoneración del IVU en las comidas preparadas. “Obviamente el gobierno estatal al hacer unas concesiones como eximir del cobro de IVU de las comidas procesadas, pues se perjudica y pierde ingresos tanto del gobierno estatal, como del gobierno municipal. Así que se crea una situación bien difícil en los municipios”, recalcó Santiago Guzmán.


Con todo eso, el director de planificación de Toa Baja, Carlos Olmedo, indicó que el Departamento del Trabajo se encuentra trabajando en las cifras exactas de personas desempleadas, pero aún no se tienen estimados.


Asimismo, Olmedo comentó que parte de la preocupación del gobierno municipal se encuentra en las grandes fábricas como Pepsi, que no han podido reestablecer sus operaciones en el pueblo debido a la inestabilidad de la energía eléctrica. Sin embargo, no se espera que estas empresas dejen Toa Baja. “No esperamos que los grandes se vayan. Los pequeños, no es que se vayan, es que se queden cerrados. Por ejemplo, no creemos que Walgreens se va, pero está afectado ahora mismo y no han abierto”, afirmó.


Por otro lado, Olmedo coincidió en que la exoneración del IVU afecto bastante el presupuesto municipal. “Nosotros estimamos que entre perdidas por el IVU, y perdidas por la exoneración del pago de hipoteca, probablemente el 30% del presupuesto municipal se vio afectado”, indicó.


El presupuesto de Toa Baja es en total $30 millones, y dada la falta de dinero, Olmedo recalcó que el municipio ya se encuentra trabajando en un ajuste donde se hagan cortes a otras inversiones para reponer la cantidad perdida.


Caras opuestas de la crisis


Carmelo Vázquez Rivera, es dueño de un negocio de reparación de televisores ubicado en Toa Baja Pueblo, y tuvo que ver como su taller de trabajo se ahogaba en el fango que arrastró el río al inundar las calles. Perdió todo su equipo de trabajo y su única entrada económica.


Vázquez Rivera mencionó que la aplicación para el bono de desempleo la hizo hace mes y medio, y aún no ha recibido respuesta. Sin embargo, las deudas que solía pagar con el producido de su negocio siguen llegando. “Yo estoy en el capítulo 13 (Ley de Quiebra), y no me dieron extensión, me dijeron que tenía que pagarlo. Yo les decía, ‘pero si yo no tengo entrada, no puedo pagar’. ¿Qué voy a hacer? Nosotros estamos sin generar trabajo. Yo no puedo ir a un banco a asaltar para pagarle al gobierno todo lo que debo”, manifestó Vázquez Rivera.


Pero para otros como Nelly Alvarado, el Huracán María fue una inyección económica para su negocio. Alvarado, es dueña de una ferretería ubicada en la avenida Boulevard, el sector comercial más importante y concurrido de Toa Baja. A pesar de que el local sufrió daños en su estructura, como la filtración de agua y la perdida de mercancía, la ferretería comenzó a operar con planta eléctrica tres días después de la tormenta.


Según Alvarado, el día antes del Huracán los clientes empezaron a llegar en grandes cantidades buscando implementos básicos para proteger sus casas. Desde entonces, el movimiento no ha parado. “Yo espero que este auge se mantenga por lo menos de dos a tres años, en lo que se normaliza Puerto Rico. Va a haber mucha construcción”, dijo. Debido al aumento en la clientela, Alvarado se vio obligada a contratar personal en su negocio, lo que benefició a personas que lo habían perdido todo por el paso de la tormenta.


“Las personas están comenzando a reconstruir, ya se está vendiendo la pintura. La gente arreglando sus casitas hace que se venda bastante cemento, pega, entre otros”, mencionó Alvarado, resaltando que allí también habían llegado muchas personas que lo habían perdido todo. Sin embargo, para ella, su negocio está en su mejor momento.


Latente la necesidad de reinventarse


El representante Santiago Guzmán insistió en que el municipio tiene las condiciones para recuperar su economía, pero debe renovarse. “Toa Baja tiene que generar mayor economía, atracciones de sectores que puedan invertir en terrenos propios y en buenas condiciones que tiene el municipio, que no son inundables, pueden ser de atracción económico para desatar una inversión en todos los aspectos, tanto a nivel de infraestructura como en otros renglones en niveles económicos”, dijo.


Hasta ahora, debido a la creciente problemática se ha comenzado a dar una disminución poblacional en Toa Baja. Según Santiago Guzmán, entre el 35 y 40 por ciento de la población estudiantil existente que había en las escuelas públicas abandonaron los centros educativos.


El representante sostuvo que se van a ir mejorando las condiciones paulatinamente. “Yo creo que corregir cada último rincón, puede llegar hasta seis meses. Hay áreas rurales que sufrieron daños en la infraestructura, postes, transformadores, el tendido eléctrico, que cayeron masivamente sobre el pavimento. Y va a tomar tiempo reponer y restaurar eso”, reconoció.

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